NOCHE_3. La ciudad se cayó en el laberinto y yo con ella
- 25 sept 2017
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Actualizado: 29 mar 2024
Las calles y las aceras se deslizaron precipitándose en un vacío líquido.
Las palabras fueron las siguientes en caer amontonadas, agolpadas, achichonadas, malheridas, machacadas, porque ya nada de lo que expresaban tenía sentido, o al menos lo tenía para mí.
Se habían convertido en sonidos inservibles, inútiles, deshilachados, igual que el rugido de un coche, el sonido de un claxon; eran meras "cosas" sin alma.
Y mientras tanto, unos me ponen excusas de corrección ortográfica sobre la forma o manera en que se denomina a este jaulario imaginario. ¿Y otros? Otros me condenan por ser demasiado osada.






















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